
Sábado 25 de agosto, Vivienda Popular
El Distrito Guadalupe vivió una jornada inspiradora el pasado sábado 25 de agosto, con la celebración del Día de Énfasis #ENDITNOW bajo el significativo lema «Ve y busca mis ovejas». Más de 150 damas se congregaron en la iglesia de Vivienda Popular para participar en una serie de actividades diseñadas para fortalecer su fe y compromiso en la misión de servicio a la comunidad.
El evento fue una verdadera fuente de inspiración, contando con la destacada participación de reconocidas ponentes como la Mtra. Adriana García (Directora del Ministerio de la Mujer de la Unión Mexicana del Norte), la Mtra. Sandra Escobar (Directora del Ministerio de la Mujer de la la Asociación del Noreste) y la Mtra. Araceli Martín. A lo largo del día, estas líderes compartieron seminarios motivacionales que dejaron una huella imborrable en las asistentes, quienes salieron renovadas y con un fuerte llamado a continuar su labor en la búsqueda y cuidado de aquellos que más lo necesitan.

La jornada comenzó con una poderosa reflexión a cargo de la Licenciada Adriana García, directora del Ministerio de la Mujer. En su tema titulado «Ve y busca mis ovejas», García motivó a las asistentes a no solo mirar hacia adentro, sino a salir y buscar a aquellas personas que necesitan apoyo, esperanza y cuidado. Su mensaje resonó profundamente, recordando a todas las presentes la importancia de su labor en la comunidad y el impacto que cada acción puede tener en la vida de otros.
Por la tarde, la Maestra Sandra Escobar, directora del Ministerio de la Mujer de la asociación, ofreció un seminario titulado «La iglesia informa sobre el trauma». Bajo el eslogan «Los Adventistas dicen NO a la violencia», Escobar abordó la importancia de educar a la iglesia sobre los efectos del trauma y cómo responder con empatía y apoyo a quienes lo han experimentado. Su presentación fue un llamado a la acción para todas las asistentes, promoviendo un ambiente de seguridad, comprensión y solidaridad dentro de la comunidad.

La atmósfera de unidad y espiritualidad que se vivió en la iglesia de Vivienda Popular fue testimonio del poder transformador de la fe y del compromiso colectivo en la misión encomendada.
Sin duda, este evento marcó el camino hacia una comunidad más solidaria y comprometida con la causa del amor y el servicio ante la sociedad y con la Iglesia.
